Etiquetas

, , , , ,

El pasado 29 de septiembre de 2014, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la Declaratoria de saturación en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México “Benito Juárez”, pues de las 7:00 a las 22:59 horas el actual aeropuerto opera al límite de su capacidad, que es de 61 vuelos por hora, con un máximo de 40 llegadas. Este límite en la capacidad del actual aeropuerto se debe a que, aunque tiene dos pistas, éstas no están lo suficientemente separadas para que puedan funcionar al mismo tiempo, y ya es imposible ampliarlo.

Como consecuencia de la saturación de ambas terminales del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, nace el proyecto Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, ocupará una superficie de 4,431 hectáreas que están ubicadas al oriente de la Ciudad de México, en los terrenos del Ex-Vaso de Texcoco, mismos que son propiedad del Gobierno Federal, por lo que no será necesario expropiar tierras. En este sentido, se cuenta con el visto bueno de organismos internacionales reguladores en materia aeronáutica, tales como MITRE y la OACI, quienes avalaron que la ubicación del Nuevo Aeropuerto es adecuada para la correcta navegación de las aeronaves.

Sin embargo, con el impacto ambiental por la construcción del NAICM, desaparecerán 168 especies de fauna y flora, así como 278 sitios arqueológicos; además de que generará un daño económico e inestabilidad social. En materia ambiental, la SEMARNAT creó una Comisión Intrasectorial con el propósito de garantizar la conservación y preservación de las aves en el Valle de México y la creación de nuevos humedales, así como la reforestación del sitio. Asimismo, se cuenta con estudios geotécnicos, sísmicos e hidráulicos, entre otros, que avalan la viabilidad de la construcción del Nuevo Aeropuerto.

En éstos últimos meses del año se concluirán los trabajos de construcción del campamento de obra y drenaje temporal, las pruebas de carga, avances en la construcción de las pista 2, 3 y 6; en la cimentación del edificio terminal y en su estructura, el drenaje pluvial, la red de distribución de combustibles, las plataformas de embarques, la estación de bomberos, las ayudas a la navegación, el túnel de servicios y las pruebas de pilotes de la torre de control, la remoción de escombros y los caminos interiores al polígono del NAICM. Se esperan progresos de hasta 90% en la nivelación del terreno, 80% en la construcción de la barda perimetral, que en total mide 33 kilómetros, y 51% de la subestación eléctrica.

En su máximo desarrollo tendrá dos terminales y seis pistas que permitirán que puedan aterrizar y/o despegar hasta tres aviones al mismo tiempo, y podrá recibir hasta 1 millón de vuelos al año, que equivaldría a 120 millones de pasajeros, aproximadamente cuatro veces más que el actual aeropuerto.

El Aeropuerto actual dejará de dar servicio horas antes de la inauguración y transferirá sus operaciones al NAICM, debido a que no pueden operar simultáneamente los dos aeropuertos por la cercanía entre éstos y la configuración de sus pistas.

El área que dejará el aeropuerto actual cuando deje de funcionar es de aproximadamente 780 hectáreas, superficie prácticamente del mismo tamaño que el Bosque de Chapultepec. Este espacio se espera sea utilizado para generar un reordenamiento urbano en la ciudad, con áreas verdes, equipamientos, infraestructura educativa, de salud y vivienda, entre otros.